
Escuchar "Mujeres Contando"
Julio 5 de 2006
Coordinadora proyecto: Nelly Valbuena Bedoya
Equipo de Trabajo: Luis Barros Pavajeau, Carlos Rivera Carrillo,
Pablo César Guevara, Mauricio Pichot Elles.
Amanera de conclusiones
“Mujeres contando en voz alta… la memoria de todas”
“Esta es una experiencia que recrea la imaginación de quienes escriben por primera vez”…
cuando el olvido tiende ha ser el borrador del tiempo”.
Por Nelly Valbuena Bedoya
Esta frase de María Olga Daza, directora de la Fundación Prosurgir nos deja en el umbral de la experiencia que vivieron 14 mujeres líderes de organizaciones sociales de Bogotá y Cundinamarca entre el 13 de octubre de 2005 y el 5 de mayo de 2006. Cinco meses, con un mes de receso, en los que la aventura por la palabra, la memoria, los recuerdos, los dolores, las alegrías, los temores y el llanto atracaron entre turbulencias y vientos en estéticas literarias y radiales que desafían al olvido, ese borrador del tiempo que barre sin piedad fragmentos de historias de vida que aquí se recuperan para decirle a Colombia que en esas 28 microhistorias que componen la campaña “Mujeres contando en voz alta” está la memoria de todas, de muchas de las mujeres anónimas de este país que día a día trabajan incasable y silenciosamente por la promoción de sus derechos y por la construcción de una cultura de paz con equidad de género y diversidad étnica y cultural.
Sábado a sábado las palabras de unas y de otras se fueron entrelazando y armando un tejido anudado por vocales y consonantes de mil acentos, no sólo por la procedencia regional de cada una de ellas sino por el relieve e intensidad de unas vidas que descubrieron en la cotidianidad ese “tinte social que las habita”, en palabras de Olga Torres, Presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Villaluz en Bogotá.
Un recorrido por esa Colombia maravillosa e inesperada que nos hace vibrar en palabras de mujer. Así lo escribió Marina Talero, Directora de Trans-Ser:
“Los sábados la música llega a mi cuerpo y voy dejando prenda por prenda.
No es difícil desnudarse ante la presencia de sus almas,
sus miradas me hacen libre,
sus palabras le ponen ritmo a mi ser,
sus sonrisas me llevan más allá,
y ahora sus escritos me reflejan.
Es un secreto…
En cada encuentro, les robo parte de su ser y me recreo con su presencia.
Isabella, de lo que tu cargas, yo ya tomé y nado en él
Adriana, muchas de mis palabras nacieron en ti
Tú, estas en mí”.
Desde el primer día el compromiso de estas mujeres se tradujo en palabras, en una necesidad creativa de contar lo guardado y atesorado en el alma, “esperamos, como escribió María Elsy Sandoval del Colectivo de Mujeres de Ciudad Bolívar Huitaca, que los y las colombianas conozcan las historias de un grupo de mujeres que quieren ser escuchadas contando sus historias en voz alta. Queremos que conozcan la lucha silenciosa de las mujeres en la construcción de un país más equitativo, participativo y tolerante”.
Fue un verdadero placer tener en el aula de clase, en los campos del Politécnico Grancolombiano, en los estudios de RCN Radio y en las instalaciones de la Fundación La Esquina, a estás mujeres, cada una con su enorme carga de saberes, con los sentimientos a flor de piel y con la palabra dispuesta sin recelo para el crecimiento del grupo. Omaira Álvarez, directora de Fedemucc lo expresó mejor: “Tener el privilegio de participar en el Proyecto “Mujeres contando en voz alta” es una experiencia maravillosa, es una oportunidad para reconocernos, para visibilizar a nuestras organizaciones y para llenarnos de fuerza para seguir trabajando en pro del crecimiento integral de las mujeres”.
Cuando las invitamos a participar de este proyecto sabíamos que el camino creativo y estético de la escritura no era fácil pero sin embargo el reto estaba ahí disfrazado de radio, ¿quién no se ha sentido tentado o tentada por estar del otro lado hablándole al oído a esos oyentes imaginarios? Así que mordieron el anzuelo y ahí las teníamos seducidas por la radio y enredadas en la escritura, inventado palabras para contar, enmarañadas en el cómo decir sin caer en lo obvio y en lo recurrente. Isabella Tovar de la Mesa Local de juventud de Suba y de la Corporación Kes kiwe lo entendió muy pronto: “Escribir es la valentía, quizá la de ese escritor portugués de ochenta años (Rubem Fonseca) que escribe contra sí mismo doce horas diarias, del que nos cuenta Lucho. Y… escucharse y ponerse en evidencia es un parto de esto que hemos gestado, ahora con amenazas de aborto. Me toca ponerme patas arriba para ver si concluye el nacimiento de este proceso”.
Entre una y otra historia la catarsis no se hizo esperar. Leer con la voz quebrada, escuchar con los ojos aguados, comentar con un suspiro que se escapa a pesar de, reconocerse y verse en la historia de la otra, de las otras nos hacía revivir esos momentos de la infancia y de la juventud que estaban archivados en algún recoveco de la memoria. La simple amenaza de su asomo provocaba el llanto envuelto en dolores inacabados, en sonrisas nerviosas y carcajadas altisonantes.
Mientras esto ocurría las preguntas e inquietudes rondaban como gotas de agua que incesantes golpean en la noche quieta ¿Qué es lo más relevante de mi historia en relación con los derechos humanos de las mujeres? ¿Cómo construir cultura de paz a partir de la recuperación de la memoria y de la palabra a través de las estéticas radiales? Tengo todo en la cabeza y quiero contarlo todo. No quiero perder nada ¿Qué quiero dejar en los y las radioescuchas? ¿Cómo atrapar la voz de esas mujeres que no están aquí pero que me complementan?
Empezábamos a caminar por una cuerda floja, por un hilo que inevitablemente caía al infinito, al inmenso universo de las palabras que a borbotones empezaron a aparecer en la hoja blanca pero que milagrosamente nos arrojó en la síntesis que exige la radio. A esta altura ya no sabían sí era más fácil escribir la historia propia o ajena porque estaban poseídas de la memoria de todas.
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Mayo 5 de 2006
Reencuentro en la 19 Feria Internacional del Libro

... y mientras los micrófonos esperaban, una a una fueron llegando al Auditorio Eduardo Carranza en Corferias...
  
Siempre han querido las palabras pero esa noche querían algo más... querían recorrerse con las miradas, tocarse con las sonrisas...
alcanzar el mundo con sus pieles expuestas sin más...
  
Palabras, memorias y vidas atadas en el aire...
   
En un rostro todos los rostros de las que fuimos tras el fugaz cruce de piernas,
tras el nundo en la garganta y el suspiro ahogado...
   
palabras que vienen y van...
pieles que escuchan

Ecos de vida que atracan en el patio de la infancia...
   
Reflejos de vida... soplos de sol que navegan en un sorbo de vino...
   
Dolores escondidos que llegan de algún lugar...
  
Palabras que avanzan, que se dicen, que retroceden, que viajan en en tiempo, que cruzan lo imposible, que llegan para siempre...
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En el 2005...
Por Nelly Valbuena Bedoya
“En realidad se necesita en esta profesión una dosis de idealismo tan grande como la del quijote para mantenerse en la convicción de que las palabras impresas o habladas pueden cambiar este panorama de injusticia” Javier Darío Restrepo.
El pasado 14 de diciembre se reunieron en el salón Comunal del Conjunto Calle del Sol del barrio La Candelaria en Bogotá, los amigos y amigas de La Fundación La Esquina para celebrar tres años de trabajo. El evento fue el escenario para presentar la edición No 18 de la revista La Esquina Regional y avances del proyecto “Mujeres contando en voz alta, por una cultura de paz”, financiado por la Alianza Educación para la Construcción de una Cultura de Paz con el apoyo de Mercadeo Social de RCN y la Facultad de Medios Audiovisuales del Politécnico Grancolombiano.

Gustavo de Roux, Sonia Soto, Gonzalo Rivera y Beatriz Ángel de la Alianza de Educación para la
Construcción de una Cultura de Paz.
Haciendo memoria
En el año 2002 un grupo de comunicadores, comunicadoras, periodistas, publicistas e investigadores sociales conformamos La Fundación La esquina. Una institución que busca sensibilizar, socializar e investigar las diversas problemáticas que afronta Colombia desde tres ejes temáticos: conflicto, guerra y paz, cultura política y derechos humanos con equidad de género y diversidad cultural. El trabajo se desarrolla a través de la creación de nuestros propios medios de comunicacion y en alianzas con otros medios, organizaciones sociales, facultades de comunicación y la empresa privada.
Los proyectos que se ha desarrollado en estos tres años son:
Publicación de 18 ediciones de la revista La Esquina regional en versión impresa y digital.
Realización del programa radial “Mujeres contando en voz alta”
Conformación de alianzas con medios de comunicación como, Inravisión, RCN radio, Conexión Colombia, RADAR, Red de Emisoras Comunitarias del Norte de Santander en Colombia, El Colombiano de Panamá, Noticias y 91.5 Max. FM de Morelia. Michoacán México, para desarrollar estrategias de comunicación y proyectos conjuntos.
Con las organizaciones sociales trabajamos en asesoría, elaboración de proyectos y estrategias de comunicación; y generación alianzas. Con la Academia realizamos el Taller anual, “Periodismo, conflicto y derechos humanos” en el marco de la Feria Internacional del libro de Bogotá, para estudiantes de Comunicación Social y Periodismo con el apoyo del Instituto de Estudios para Desarrollo y la Paz, Indepaz, Medios para la Paz, el PNUD y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas en Colombia.
  
Philipp Schonrock , Francisco Thoumi, algunos de la Alianza, Constanza Escobar y Alba Lucía Pava
de Mercadeo de Social de RCN Radio.
“Mujeres Contando en voz alta, por una cultura de paz”
Catorce mujeres líderes de organizaciones sociales recuperan sus historias de vida, ligadas indisolublemente a la promoción de sus derechos y a la construcción de una cultura de paz en Colombia. La radio es el vehículo para que sus palabras, memorias y vidas viajen en el tiempo.
El proyecto “Mujeres contando en voz alta, por una cultura de paz” logró en su primera fase vencer los temores de este grupo de mujeres que por primera vez se lanzaban a contar sus historias, a descubrir sus almas y a caminar por entre los intersticios de la memoria, de los afectos y de los dolores, esos que en muchas sesiones nos dejaron sin aliento y nos cortaron la respiración pero a los mismos que una sonrisa inesperada dejó en pausa indefinida.
 
Nelly Valbuena, Fundación La Esquina e Isabella Tovar. Mesa Local de Juventud de Suba,
entre otras y otros.
El ejercicio semanal de encuentro y de búsquedas, durante dos meses, se convirtió en “un espacio para recrear la imaginación de quienes escriben por primera vez y de quienes están convencidas de la necesidad de trabajar por un cultura de paz cuando el olvido tiende a convertirse en el borrador del tiempo”, afirma María Olga Daza, Directora de la Fundación Prosurgir.
Sábado a sábado las palabras de unas y de otras se fueron entrelazando y armando un tejido anudado por vocales y consonantes de mil acentos, no sólo por la procedencia regional de cada una de ellas sino por el relieve e intensidad de unas vidas que descubrieron el “tinte social que las habita”, en palabras de Olga Torres, Presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Villaluz en Bogotá.
Daniel Caicedo. Decano Facultad de Medios Audiovisuales, Politécnico Grancolombiano,
María Elsy Sandoval. Colectivo de mujeres de Ciudad Bolivar Huitaca y Omaira Álvarez.
Fedemucc, Federación de Mujeres Campesinas de Cundinamarca.
Para Marina Talero, representante de Trans – Ser, faltar a uno de los talleres era dejar de “respirar la alegría, las palabras y los cuerpos de aquellas mujeres, dejar de escuchar el aroma de los árboles”.
El encuentro se fue convirtiendo en un ritual que comenzaba a las 7:45 de la mañana, en la calle 53 con carrera séptima en Bogotá y que los conductores de los buses del Politécnico veían desfilar silenciosamente cada sábado sin lograr descubrir que en muchas de ellas la ansiedad por cada encuentro había hecho presencia desde “el lunes cuando empiezo a desear que sea fin de semana de nuevo”, recuerda Adriana Cuellar, comunicadora del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo.
Una ansiedad que también se apoderaba del equipo de trabajo que acompaña desde el 13 de octubre esta aventura por la palabra, por la memoria y por las ondas radiales. En estos meses hablamos de oralidad y escritura con el periodista y escritor Luis Barros Pavajeau, quien tuvo la tarea, nada fácil de “encarretarlas” para que se decidieran a contar y a escribir. Luego llegaron los periodistas expertos de la radio, Mauricio Pichot Elles y Pablo César Guevara, su reto no dejar que se desanimarán. Con ellos dimos los primeros pasos hacia las bases para hacer libretos radiales y nos adentramos en las técnicas de locución.
Dos meses en los que la presencia eficiente de Carlos Rivera, Asistente del proyecto, se hizo extrañar un par de veces. Los talleres colectivos terminaron el 26 de noviembre y en la lectura de fragmentos de los primeros relatos estuvieron Gonzalo Rivera y Beatriz Ángel, de la Alianza Educación para la Paz, como testigos únicos de los trozos de vida que estas mujeres han logrado dejar en el papel, testimonios de un proceso en el que el alma se ha ido quedando a poquitos. Ahora vienen las asesorías individuales que deben terminar con los libretos de radio que se comenzarán a grabar en enero de 2006 y de los que deberán salir no sólo 14 programas de radio de diez minutos sino 28 microprogramas de un minuto, ya no 20 como habíamos previsto, pues poseída por la emoción y entusiasmo del grupo –que visitó las instalaciones de la Torre Sonora de RCN el pasado 6 de diciembre–, la Jefe de Mercadeo Social, Constanza Escobar, sugirió que cada una de las mujeres del proyecto produzca dos microprogramas que serán emitidos en algunas de las emisoras de RCN a mediados de febrero de 2006.

Como dice Isabella Tovar de la Mesa Local de Juventud de Suba, muy pronto Colombia “sabrá de lo que está pasado en una esquina del continente, donde nos encontramos un grupo de mujeres a reconocernos, a miramos los rostros, a veces con mirada de duda, de inquietud, de incomprensión, de asombro, de admiración y de sensata franqueza que nos invita a sentirnos en una tribu, una tribu de mujeres que ‘Contamos en voz alta’, a todo volumen”.
El proyecto "Mujeres contando en voz alta, por una cultura de paz", en su primera fase recuperó 30 historias de vida de mujeres líderes de organizaciones sociales. La primera historia que hizo parte de esta aventura por la palabra y la memoría fue la de Daira Elsa Quiñónez, quien estuvo presente con su grupo "Son sin fornteras".

… y arrancó la rumba con el grupo “Son sin fronteras” de Daira Quiñónez.
Visita a RCN Radio
Diciembre 6

 
8:45am
Y finalmente llegó el día. Ahí estaban unas cuantas, María Olga, María Elsy, Marina y María de los Ángeles, camufladas en una cafetería frente a la Torre Sonora de RCN Radio en la calle 37 con carrera 13 A. De vez en cuando le “echaban un ojo” a la puerta. Mientras tanto bla, bla, bla, no paraban de hablar. Era como si el tiempo transcurrido desde el sábado 26 de noviembre, cuando concluyeron los talleres colectivos, hubiera sido un siglo sin verse y sin poder contarse. Marina asumió la tarea de vigilar la puerta y de batir los brazos para que las que iban llegando, un poco despistadas cruzaran la calle, no sólo con la mirada. Poco a poco, el grupo se fue completando ante la perplejidad y la molestia de la tendera, que veía como un grupo de mujeres se apoderaba de la entrada del negocio impidiendo la entrada de otros posibles clientes.
8:55am
Bueno, ¿quién falta? Dora y Olga avisaron que no vendrían. –Pero Adriana tampoco alcanza a llegar. Entonces estamos todas. De repente una llamada de Carlos le avisó a la coordinadora que la Directora de Mercadeo Social ya estaba en camino y que nos dispusiéramos a ingresar.
9.00am
Arrancó el desorden. Lista en mano una voz de mujer salida de un roto en la pared iba llamando. –Un documento con foto, por favor. Por otro roto se deslizaba el carné, la cédula o la licencia de conducción a la espera de una nueva orden. –Frente a la cámara. Otra foto, pero la cámara no se ve pues el vidrio polarizado escasamente deja ver la imagen de una mujer sentada. Ahora una ficha magnética que debemos conservar hasta la salida para recobrar el documento. Pero ahí no termina la “operación ingreso”, pues debes empezar a pasar las dos puertas, previa requisa del bolso del vigilante.

¡Imagínense esta operación 11 veces! En esas estábamos cuando apareció Constanza Escobar la jefe de Mercadeo Social y Alba Lucía Pava, Coordinadora de Comunicación. Una presentación a toda, como dirían los jóvenes y la aglomeración de gentes tratando de entrar. Un hombre al ver esa montonera de mujeres, muy amable solicitó que lo dejáramos pasar primero, pues tenía una entrevista. –Claro si la recepcionista no tiene problema. Pero como el grupo era bastante curioso el hombre decidió preguntar ¿y ustedes quiénes son? –Somos del proyecto “Mujeres contando en voz alta”. Cara de asombro y desconcierto –y qué cuentan? Realmente hubiera sido imposible en ese escenario contarle, así que le dijimos, de todo.
9:15am
“La operación ingreso terminó”. ¿Y ahora? Cuando logramos entrar con Diana que no aparecía en el listado, Constanza ya había explicado el recorrido, así que nos unimos al grupo y desembocamos en la cabina de emisión de Juan Gossain. En un silencio, casi absoluto, fuimos ingresando. Estábamos en la Cadena Básica.
 
9:25am
La mesa de trabajo no pudo sustraerse a esta enorme e inesperada visita. En total el grupo de mujeres éramos 14, algo numeroso como para que no se notara. Llegó la hora de El Recreo y un informe sobre mujeres, que no éramos nosotras sino un grupo de mujeres que en Alemania decidió crear un banco manejado por mujeres y para usuarias mujeres. El comentario de Juan Gossain: –yo no sé ustedes pero yo le confiaría tranquilo mi dinero a una mujer. Elogios van y vienen. En uno de los comerciales una bienvenida rápida del señor de la radio, ‘Don Juan’ como le dicen todos y todas en la Cadena.
9:45am
Salimos a una entrevista con Marina. La nota no puede durar más de tres minutos. Y como si hubiéramos medido el tiempo. Tres minutos exactos. ¿Qué sería lo que contamos?
10.00am
Tratando de no hacer ruido salimos y afuera una charla improvisada con Antonio José Caballero. ¿Y ustedes qué hacen? Así que están aprendiendo a hacer radio.

10.20am
Por las escaleras el grupo avanzaba interrumpiendo la bajada y subida de los que habitualmente trabajan allí y de uno que otro visitante que nos miraba como diciendo ¿y éstas qué?
10.30am
Una pasadita a “Antena dos” y por “La cariñosa”. Seguimos el recorrido. Llegamos a “Fiesta”. Una charla larga y tendida sobre el cambio de la emisora y sobre la programación. Que a mi si me gusta, que no. En fin. Entre gustos no hay disgustos.
10:45am
Gloria Elizabeth Morat decidió hacer una entrevista para el programa de responsabilidad social de RCN. Ahí estábamos con Laura, Deyanira, Diana y Omaira. Improvisando, menos mal que Pablo César nos había hecho uno que otro ejercicio. Veremos cómo sale. Afuera la barra de mujeres y Alex el control haciendo de las suyas con los comentarios que apenas si alcanzábamos a imaginar.
11:15am
Una entrevista más y vayámonos para la sala de juntas. Allí Constanza y Alba Lucía nos contaron sobre el Departamento de Mercadeo Social de RCN y sobre su compromiso con el proyecto “Mujeres contando en voz alta, por una cultura de paz ”
11.30am
Ahora nos gustaría que ustedes nos dijeran ¿cómo creen que podemos apoyar más esta iniciativa? Y las ideas no se hicieron esperar. Desde tener un programa de media hora hasta cuñas de 30 segundos, pasando por una estrategia de comunicación para difundir el trabajo de cada una de las organizaciones, fueron algunas de las ideas que este grupo de mujeres seducidas por la palabra y por radio expresaron a las representantes de RCN Radio. Sólo queda esperar a ver los productos radiales que se empezarán a grabar en enero de 2006 y se emitirán a partir de mediados de febrero en algunas de las emisoras de RCN.
 
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Financia

Alianza de Educación para la Construcción de una Cultura de Paz
www.educacionparalapaz.org.co
Apoyan
Mercadeo Social de RCN

Facultad de Medios Audiovisuales
Politécnico Grancolombiano

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