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Por Luis Barros Pavajeau
pavajeau68@hotmail.com

La caída del héroe
Carlos Paredes
Editorial Planeta
160 páginas
Este minucioso trabajo periodístico adelantado más allá de tres años, desentraña los escabrosos vínculos del narcotráfico internacional con la clase política peruana, en la figura del general y ex ministro del Interior, Antonio Ketín Vidal, un héroe creado por la sociedad civil en apenas un día, tras la captura de Abimael Guzmán, el líder maoísta de Sendero Luminoso. Aquello sería la punta del iceberg. De ahí para abajo, usted como lector, quedará atrapado en una red de espionaje, intrigas y escándalos, que usualmente no asoman a la luz pública por el poder omnívoro de la historia oficial, que en la mayoría de nuestros países se supedita a intereses particulares discurriendo en despachos de puertas cerradas. Si este reportaje de Carlos Paredes se alzó con el Premio 2006 de la Fundación Nuevo Periodismo, es porque el incuestionable ejercicio de investigación está narrado en el lenguaje trepidante de las mejores novelas del género negro. La caída del héroe desnuda todos los vicios, las contradicciones y paradojas de un continente que de lejos, ha sido despojado de cualquier posibilidad real de desarrollo, por la mafia política anquilosada en el poder. Alguna vez el novelista Carlos Fuentes dijo que “Las palabras que la civilización ama
-Ley, Seguridad, Democracia, Progreso- se vuelven pardas, angustiosas, falsarias, aquí en México y en toda esta región más dolorosa, Latinoamérica.”

El asombroso y otros relatos
Luis Mario Araújo Becerra
Café Literario Ediciones
109 páginas
¿Cómo abordar estos doce cuentos, sin cometer la injusticia de privilegiar a unos sobre otros? ¿Qué tipo de voz prestarles para reseñarlos, aun cuando por razones de escritura ya están explicados en la contundencia del papel?
“Es absurda la vida, si se trata de vivir”. Esta sentencia de uno de los personajes que deambulan por estos relatos, encierra la atmósfera mental en la que discurren sus existencias. Aquí no hay nada escrito al azar; la vida, esa especie de muerte inconclusa, impide a estos seres cualquier tipo de redención, macerándolos en el tedio de la cotidianidad. ¿Qué puede ser más trágico para el hombre que querer vivir de otra manera, sin saber cómo hacerlo?
En El Asombroso y otros relatos, la vida suspendida en un juego de alteridades es desilusión y abandono. La otredad entonces, es un rotundo fracaso, porque el otro apenas se intuye y no se reconoce. Ciudades sumidas en desgracias pasadas y transeúntes perdidos en odiseas de asfalto. Nadie espera por nadie en “esa ciudad irreconocible, irreconciliable con las realidades de los otros”. Así que el regreso a Ítaca es apenas una fantasmagoría tejida en smog.
Luis Mario Araújo Becerra, se adueña de un universo íntimo e inquietante, desacomodando al lector de cada una de sus certidumbres. Porque en estas historias no hay nada con carácter de eternidad. En vez de privilegiar verdades incontrovertibles y excluyentes, el gozo de la escritura se detiene en todo lo volátil, etéreo y vaporoso que acaba por constituir la condición humana.
La tabla de salvación que el autor lanza a los personajes de estos relatos en los que “el odio como el temor, inspiran dones insospechados”, es el humor negro con el cual consigue aligerarles sus sentimientos de orfandad. Una salida certera; vida, soledad y muerte. Si la muerte carga con la etiqueta de ser ineludible, al hombre no le queda otra sino anticipársele a mandíbula batiente, como una especie de venganza, para resignificarse una vez que la haya despojado, de esa solemnidad que aparentaba ser inhumana.
* Comunicador social y Periodista. Escritor.
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