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La región andina se encuentra en una permanente situación de conflicto que sumerge a todos sus habitantes en una continua batalla de subsistencia. Este marco incluye por supuesto a los trabajadores de la comunicación social quienes deben, además de desarrollar su profesión, destinar gran parte de su tiempo en defender sus derechos, incluido el de estar vivo.
Por Horacio Knaeber*
horacioxx1@yahoo.es

Esta situación de carácter permanente condiciona la relación con las organizaciones sociales que demandan la difusión de sus actividades. La falta de participación ciudadana, el alejamiento sistemático de gran parte de los actores sociales, la desarticulación de los planes de capacitación, la falta de financiamiento de programas y proyectos destinados a combatir la discriminación, son algunos de los factores que evitan que entendamos que los problemas de algunos son problemas de todos.
Nuestro permanente trabajo desde las asociaciones de periodistas con la comunidad profesional nos da la experiencia necesaria para poder decir que lograr la participación de los colegas es una tarea muy difícil. Las organizaciones sociales deben comprender que no son cuestiones personales las que llevan a que los periodistas estén ausentes en muchas ocasiones. Integrar a 10 colegas en un encuentro es un logro, que sean 20 un éxito y que la cantidad sea superior es sensacional, pues el camino que estamos proponiendo transitar apenas comienza.
El trabajo del periodista y su relación con las organizaciones sociales presenta varias dificultades que no sólo se refieren al medio en que trabajan, sino a su situación geográfica. A pesar del trabajo que en las asociaciones de periodistas venimos realizando en ese sentido, existen notorias diferencias entre los periodistas de las capitales y del resto de los departamentos o provincias en cuanto a sus posibilidades de capacitación y acceso a la información. Aún cuando la tecnología ha posibilitado un acercamiento notable, resulta primordial invertir mayor tiempo y financiamiento en este sentido.
El papel que juegan los medios de comunicación y sus propietarios resulta decisivo en este proyecto; sus decisiones editoriales, las ambiciones políticas y su interpretación de justas ganancias son temas a tener en cuenta en todo este proceso.
Debemos emplear los recursos disponibles en esta empresa, perder el miedo y reconocernos desde nuestros errores. Es necesario cooperar en forma permanente y para ello cada uno de nosotros debe ser parte consciente de la realidad.
Durante todo el año 2005 organizamos una serie de seminarios en un ciclo denominado “Compromiso del periodista frente a la realidad”. Este ciclo convocó a periodistas, trabajadores de la comunicación social, organizaciones locales e internacionales, agencias de las Naciones Unidas y representantes de los gobiernos de Uruguay, Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Bolivia. Cada seminario trató temas diferentes como la situación del VIH/SIDA, Sociedad de la información y de la comunicación, Periodismo tecnológico, Discriminación, Medio ambiente y los Objetivos de desarrollo del milenio (http://www.apu.org.uy/eventos.htm). Cada uno de ellos fue parte de la construcción de un puente que esperamos se extienda al resto del continente.
El VIH / SIDA

Una de las discusiones se refiere al trabajo conjunto entre los gobiernos y los ministerios de Salud Pública de cada país en la planificación y el desarrollo de una política de comunicación social intensa y la necesaria participación de las Naciones Unidas en la construcción de una interfase entre la comunicación social y la salud.
La creación de estrategias de comunicación es fundamental para el éxito de cualquier programa de prevención y para definir el contexto psicosocial y cultural sobre el cual se debe actuar a través de la información. Las organizaciones de prensa, los medios y los periodistas deben participar también en un programa conjunto para la profundización de los programas educativos. En este marco no solo hablamos del VIH/SIDA , incluimos otras problemáticas como las drogas, la sífilis y otras afecciones.
Es recurrente el problema relacionado con la comunicación, porque ésta se vuelve una herramienta fundamental, imprescindible. Su poder y potencialidad deben trabajar para el cambio y con estrategias para la prevención; colocar en las agendas de los medios de comunicación los temas de salud, así como en la agenda nacional y de las organizaciones la apertura hacia los periodistas e incluirlos en las actividades habituales.
La vinculación, responsabilidad y solidaridad de los medios de comunicación y los periodistas es muy importante. El poder de los medios para brindar información sobre la epidemia no se puede subestimar; su impacto a nivel de país, sobre el individuo, la familia y la comunidad son fundamentales.
Demasiadas personas que viven con el VIH/SIDA han sufrido el maltrato, la falta de respeto y la intolerancia de la sociedad a raíz del desconocimiento general sobre el tema. Los medios de comunicación y las organizaciones deben establecer una alianza para reducir el estigma, fomentar el respeto y la tolerancia. No sólo se debe contribuir brindando espacios de comunicación, sino aceptando el rol y la responsabilidad social que nos toca desde el papel de informadores y creadores de opinión.

La situación del VIH / SIDA
En Uruguay
En 1983 se conoce el primer caso; 9000 son los casos registrados de VIH/SIDA. 3000 son personas enfermas de SIDA y 6000 son personas infectadas con el VIH (Ministerio de Salud Pública); 70% de los casos por transmisión sexual, el 50 % se dan en relaciones heterosexuales, menos del 30% en relaciones de HSH y un 18% debido a relaciones bisexuales.
La transmisión sanguínea (drogas mayoritariamente) va en aumento. El espectro de transmisión mayoritario es de 15 – 45 años. En los casos registrados le siguen a Montevideo, Canelones, Maldonado y Rivera. La epidemia continúa expandiéndose y la prevención se presenta como una urgencia.
En Argentina
En 1982 se registró el primer caso en Argentina. En 2005 supera los 60000 casos acumulados de VIH/SIDA; se tiene registro de aproximadamente 28000 personas enfermas de SIDA y 32000 infectadas con el VIH. El 75,8% de enfermos son hombres y el 23,7% mujeres. La relación entre hombres y mujeres enfermos es de 3,1. El 80% de los casos notificados al Programa Nacional corresponden a las jurisdicciones de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Se estima que aproximadamente 120000 personas viven con VIH/SIDA en Argentina, de las cuales un 65% desconocería su situación serológica; en consecuencia, las dimensiones de la epidemia son particularmente preocupantes.
En Paraguay
En 1985 se notificó el primer caso de SIDA. En 2005 se presentaron un total de 4016 casos acumulados de VIH/SIDA. 1160 corresponden a personas enfermas de SIDA y 2856 son las personas infectadas con el VIH (Pronasida). Paralelamente se informó el fallecimiento por SIDA del 37,8% del total acumulado de casos.
Del total de personas viviendo con VIH/SIDA a 2005, el 74,4% son hombres y el 25,6% mujeres. La relación hombre/mujer es de 2.9:1.
La principal vía de transmisión es la sexual (78%); por transmisión sanguínea (8%), transmisión perinatal (5%). La mayor proporción de afectados entre 25 y 49 años y con mayor frecuencia entre los 30 a 34 años. 15000 personas adultas entre 15 y 49 años viven con VIH/SIDA en Paraguay.
En Chile
La información sobre la epidemia de VIH/SIDA y su evolución se origina en la información de casos de personas viviendo con VIH/SIDA que, los equipos tratantes de los sistemas públicos y privados de salud, envían a la Comisión Nacional de SIDA (Conasida) del Ministerio de Salud (Minsal).
El primer caso de SIDA notificado fue en 1984. A 31 de diciembre de 2003 se registró un total de 12574 casos de VIH/SIDA; 6060 corresponden a personas enfermas de SIDA y 6514 son las personas infectadas con el VIH. Se ha informado el fallecimiento por SIDA de 3860 personas y un total de fallecidos con VIH de 214.
El acceso al tratamiento antirretroviral de alta eficacia tiene una cobertura de 100% desde el año 2003 en este país. De los 6060 casos de SIDA reportados hasta el 2003, el 88,7% son hombres y el 11,3% mujeres. Se redujo la brecha entre hombres y mujeres enfermos; actualmente la relación hombre/mujer es de 7:1. La enfermedad afecta fundamentalmente a la población joven y adulta, principalmente entre 20 y 49 años, lo que representa el 84,4% de los casos; los menores de 20 años representan el 3,3% y los mayores de 50 años el 12,3%.
La vía sexual ha sido la principal categoría de exposición al VIH/SIDA, alcanzando a diciembre de 2003 al 94,1% del total de casos, concentrándose en la población homo-bisexual masculina, y evidenciando un marcado crecimiento de la transmisión heterosexual en mujeres y hombres; el 4,3% de casos ocurren por transmisión sanguínea (asociadas al uso de drogas), y el 1,6 % por transmisión vertical.
A través de los certificados de defunción se estima la subnotificación, que en 2003 fue de 25% (2020 casos de SIDA no notificados acumulados), y éstos sumados a los casos notificados al 2003 suman 8080.
Las personas infectadas con el VIH llegan a 30,381. De 1984 al 2003 se estima en 38461 personas con VIH/SIDA (considerando vivos y fallecidos). La estimación fue realizada por el método del retrocálculo.

El VIH / SIDA en cifras
En el 2004, 14 mil personas se infectaban por día. La mayoría (95%) pertenecen a los países de ingresos bajos y medianos; 2000 son menores de 15 años, 12000 son adultos, 50% son mujeres entre 15 y 24 años de edad (Cifras estimadas)
Afecta cada vez más a los sectores más jóvenes, 15 y 24 años. En América Latina algunos países como Honduras, Guatemala y Haití tienen una prevalencia muy elevada. Brasil tiene un número de personas viviendo con el VIH-SIDA muy elevado y aumenta drásticamente. La epidemia en América Latina está creciendo.
Según las Naciones Unidas (Onusida), a diciembre de 2004 existían 39 millones de personas viviendo con VIH en el planeta. Durante el año 2004 se registraron 4.9 millones de nuevos infectados, y en ese mismo período murieron 3 millones de personas en relación con el VIH-SIDA (Cifras estimadas).
Costos
El costo era la excusa para no entregar los medicamentos; el problema fue superado. El menor costo sumado a la prevención y mayor efectividad disminuyó los casos. En 1998 el costo era de US$12000/persona/año, actualmente en algunos países ronda los US$100/p/a. Debemos tener en cuenta que el costo promedio aún es de US 300/p/a. La reducción de costos enfrenta a los gobiernos con la industria farmacéutica en una lucha desigual.
Los compromisos asumidos por los gobiernos los obligan a adquirir medicamentos a costos exorbitantemente altos. Son compromisos relacionados con otras inversiones, como el equipamiento hospitalario, donaciones futuras, etcétera.
Género
A nivel global. Los indicadores muestran más casos de mujeres con VIH/SIDA. La epidemia está afectando cada vez más mujeres y niñas; en la mayor parte de las regiones ellas constituyen poco menos de la mitad de los seropositivos y esta proporción continúa creciendo. Se estima que un 36% de los infectados en América Latina son mujeres.
La transmisión del virus durante el embarazo es uno de los problemas más drásticos que enfrentaron los científicos. Actualmente la disminución de esos casos ha disminuido notoriamente gracias a los nuevos tratamientos y a la reducción de los costos que en algunos países es de aproximadamente US$10. La inversión en prevención es la herramienta más formidable que se puede aplicar y con efectos más beneficiosos.
Discriminación
La discriminación hacia las personas que viven con VIH/SIDA representa la condena a la soledad, la pérdida del trabajo, la familia, los amigos; es la muerte social. Debemos hacer mayores esfuerzos en los sectores más vulnerables, como las trabajadoras sexuales, los hombres que tienen sexo con hombres, las personas que utilizan drogas, y otros, que requieren actividades de prevención específicas con en relación al VIH-SIDA.
La comunidad periodística ha comenzado un largo camino hacia la sensibilización y la construcción de un puente que ineludiblemente debe ser transitado en ambos sentidos.
El VIH en Colombia
Los reportes de las seccionales de salud, a noviembre de 2005 indican que 42790 personas viven con el virus del VIH.
Por géneros: el 79,21% (36272) son hombres, y el 19,64% (8995) son mujeres.
Por mecanismo de transmisión: 53,9% fue heterosexual, el 27,26% homosexual y 15,23% bisexual. El 39,5% desconoce la vía de transmisión.
Por edades: el grupo comprendido entre los 25 y 34 años presenta 11806 casos, seguido por el de 35 a 44 con 7232; el de 15 a 24 con 5,315 y el de 45 a 59 con 3053; menores de 15 años con 1223, de los cuales 926 son menores de 4 años.
En el ámbito nacional los casos reportados según el Ministerio de la Protección Social a noviembre de 2005 fueron:
| Valle del Cauca |
10235 |
| Bogotá |
10079 |
| Antioquia |
7425 |
| Atlántico |
1865 |
| Risaralda |
1798 |
| Santander |
1639 |
| Norte de Santander |
1473 |
| Bolívar |
1341 |
| Quindío |
1034 |
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