| Cuántas palabras podemos necesitar para describir lo que estamos viviendo, cuán grandes y elocuentes deberían ser los gráficos que expliquen lo inexplicable. América duele por las muertes y el hambre, América enorgullece por sus luchas
Por Horacio Knaeber*
horacio@apu.org.uy
En un muy corto plazo hemos pasado de la independencia a la ínter-dependencia. Esto, más allá de ser un juego de palabras, enquista en sus entrañas la pérdida de una identidad jamás entendida por muchas sociedades. La evolución de una cultura propia fue reemplazada quirúrgicamente por la identidad tecnológica en el marco de la modernidad y una globalización mal entendida. Nos debemos muchas preguntas, muchos espacios de diálogo y de reencuentro, pero tenemos que hacernos cargo de nuestras urgencias extremas que invalidan los manifiestos, las intenciones y las esperanzas a largo plazo.
Podemos, y quizás debemos, pensar que los reclamos sociales extendidos a lo largo del territorio americano responden a la lógica transición hacia el equilibrio, luego de muchos años de procesos represivos, desviación de recursos y desmantelación de las organizaciones representativas. Es posible entonces que la ebullición nos lleve a la recuperación, pero ¿en qué términos debemos entender este camino?
La reconversión social
La ecuación latinoamericana presenta reformulaciones permanentes que siempre arriban a resultados similares. Las imposiciones que dan marco a los acuerdos que los distintos gobiernos del continente llevan adelante y que comprometen toda posibilidad futura de crecimiento, profundizan la creciente rotura del contrato social en todo el continente.
Las organizaciones económicas dominantes han desarrollado la ingeniera necesaria que les permite cumplir en el largo plazo con las premisas establecidas en las mesas de negocios. Las políticas de estado parecen conformar un mismo proyecto –que en cada etapa incluyen a menos sectores sociales–, uniendo en un mismo mapa el total de los países por región bajo similares regulaciones, amparadas con la aprobación metódica de leyes y resoluciones judiciales.
Luego del período de gobiernos militares, tiempo en el que se introdujeron variaciones sistemáticas en las organizaciones sociales y se organizó, con un claro proyecto de futuro, el camino hacia el establecimiento de un orden socioeconómico en donde los individuos ya no conforman agrupaciones sociales reconocidas como tal en su contexto histórico sino que son incluidos bajo formas de clasificación según su resultado productivo y su consiguiente utilidad, las crisis que atraviesan los países del continente en los últimos años fueron y son simplemente el proceso de reacomodamiento de intereses calculados. No escapa a los analistas e investigadores que la formación de diferentes frentes políticos ha respondido en mayor o menor medida a la generación de conflictos, siendo producto y parte de su continuidad.
Es posible pensar una globalización a partir de la unión primaria de los conflictos. El principio estratégico de dividir para obtener resultados se complementa con la unificación de la problemática socioeconómica a partir de programas regionales y el fomento de inversiones selectivas y restrictivas.
La arrolladora ola de privatizaciones registrada en las últimas décadas, con mínimo tratamiento previo por parte de los distintos gobiernos, sin la asistencia participativa de la sociedad y llevadas adelante en muchos casos apelando a resoluciones de emergencia firmadas por los poderes ejecutivos, han reposicionado de manera poco sutil el orden de poderes dentro del contexto internacional.
Los intereses económicos
Las organizaciones económicas han destinado grandes porciones de sus recursos a diferentes campos, como el tecnológico, desarrollando las comunicaciones y la seguridad. En el campo financiero han aplicado una ingeniería que les permite convertir a cualquier país en un deudor sin posibilidades reales de pago. En el campo jurídico han logrado la aprobación de diferentes leyes cuyo real sentido se entenderá con el tiempo.
Este proceso, diferente en sus métodos según la región en donde se aplique, produce en sí el mismo resultado, como la desaparición sistemática de las instituciones en su percepción sólida y legítima, reemplazándolas por organismos administrativos de los intereses de turno.
Entre ellos podemos citar el poder judicial, inaccesible y parcial, falto de transparencia y detalladamente burocrático, y la institución educativa, que adherida estoicamente al justo reclamo por la participación en el reparto de las riquezas convierte a generaciones de jóvenes en eslabones rotos de una cadena ficticia.
Nos han hecho suponer que incrementando los ingresos mayor será la riqueza y que esto permitirá mejorar la calidad de vida de las poblaciones, pero inútilmente hemos esperado. No hemos visto en las últimas décadas un real y progresivo mejoramiento de la situación social, y los índices de pobreza han aumentado en forma insostenible, ya que gran parte del resultado de lo producido se ve afectado por el pago de las cuentas de la deuda y un reparto interno salvajemente injusto. Entonces, nos encontramos con Estados que enfrentan profundas crisis provocadas por las recetas que han aplicado.
Uno de los puntos principales del programa en desarrollo por las organizaciones económicas es el de la exclusión paulatina, un ambicioso proyecto que parece estar arreando lentamente a los pueblos hacia zonas cercadas y bien custodiadas. No hablamos solamente de espacios geográficos, principalmente son cercos culturales, educativos y morales, guiados por un concepto de consumo que reemplaza la creación de una escala de valores.
Resistencia social
La discusión se plantea ante la creciente resistencia de las comunidades que defienden un concepto de igualdad como modo de vida y que se opone frontalmente a este proceso, es entonces cuando se instalarán modelos que lentamente modificarán las bases sociales existentes.
Uno de los factores más importantes en este modelo es la modificación de los sistemas históricos que afectan directamente la construcción de los sujetos debido al efecto exponencial de los factores de exclusión, cercenando sus opciones, disminuyéndolos intelectualmente, desafectando sus opiniones en los procesos de decisión, creando una conciencia clara de imposibilidad que minimiza la intención de elegir cualquier otra opción posible.
La sumatoria de elementos que inciden tan profundamente en el desarrollo como individuos y actores sociales permite fácilmente la destrucción de la identidad y el surgimiento de una nueva que afecta y limita toda posibilidad relacional.
Proyectos de investigación
El financiamiento que han recibido diferentes organizaciones en las últimas décadas, para llevar adelante investigaciones sobre las culturas regionales, ha contribuido a completar bases de datos que posteriormente fueron utilizadas para tener claridad en la continuidad del proyecto. Uno de los puntos más importantes en cualquier conquista resulta de conocer sus costumbres y sus modos de comunicación. El idioma representa, quizás, la manifestación más importante que aglutina en pequeños conjuntos de letras, sonidos o símbolos las expresiones más profundas de cualquier civilización y es justamente uno de los factores sobre los que se ha tenido mayor énfasis, quitándolo de todo plan de estudio e incorporando inmediatamente otro más representativo para una comunicación global.
Nuevamente regresamos a la idea sobre la urgente necesidad de redefinirnos: si no sabes dónde ir, si estás perdido, regresa al lugar desde donde saliste para poder orientarte, ahí recordarás quién eres.
La teoría económica
Podría explicarse que, en la teoría, el crecimiento económico y el beneficio social común se basan en el aumento de la producción, su mejor valorización, el aumento de las exportaciones, inversiones reales y no especulativas, comercio justo, competitivo, mano de obra y productos manufacturados, reinversión social y, como elemento obligatorio, una mejor redistribución de las riquezas, conjuntamente con un esfuerzo tributario realmente justo entre quienes reciben mayores niveles de ingresos y quienes reciben menos.
La región latinoamericana sigue exportando mayoritariamente productos primarios e importando mercaderías manufacturadas, con lo cual crea situaciones difíciles de manejar en cuanto a los desajustes económico-financieros que esto produce, ya que las herramientas hasta ahora utilizadas, como el endeudamiento interno y externo, se manifiestan como el factor dominante que dicta todas las políticas públicas. Los diferentes programas económicos, tales como la convertibilidad, se mantuvieron en funcionamiento únicamente con la entrega del patrimonio público y el excesivo incremento de la deuda; sin embargo debemos tener en claro que no es un error tomar un préstamo, el problema radica en qué invertimos el recurso.
Así, nos encontramos con medidas de extrema dureza, como los ajustes fiscales, la reducción de apoyo económico a los sectores más desprotegidos, la financiación de proyectos cuyos resultados solamente benefician a los mismos grupos a los cuales se les debe el dinero, la desaparición de las reservas financieras, la imposibilidad de concretar cualquier proyecto en común con los países vecinos, en resumen, una situación que, de persistir, continuará destruyendo la región.
¿Cómo estamos realmente?
A modo de ejercicio tomamos un país cualquiera de la región latina en el continente americano, armamos una tabla con los siguientes datos y luego repetimos el proceso con el resto de los países. Al finalizar comparamos la información resultante.
1)Limitación o desaparición casi total de reservas financieras de los bancos centrales.
2) Sistemas educativos en crisis: docentes en permanente estado de alerta en reclamo de sus derechos, deficientes contenidos de los programas, instalaciones inadecuadas, falta de recursos en la mayor parte de los establecimientos, alumnado con bajas capacidades de aprendizaje producto de la mala alimentación, mala formación intelectual básica, desinterés y falta de confianza en el sistema.
3) Sistemas sanitarios en crisis permanente: de sus trabajadores, médicos y personal auxiliar mal remunerados y sobre exigidos, falta de recursos, instalaciones inadecuadas, falta de control sanitario y bromatológico, creciente mercado negro de medicamentos, constantes peleas del poder político por mantener el control de la administración de los recursos, saneamiento en mal estado, ineficiente o ausente.
4) Sistemas judiciales que ante la falta de recursos y de decisión política se encuentran en un caos total en todos sus niveles.
5) Sistemas penales desbordados y bajo grandes presiones de intereses económicos.
6) Programas de asistencia desbordados, partidas de dinero desviadas, donaciones obsoletas, falta de control institucional, clientelismo.
7) Sistema político corrupto desde las bases, falta de control de los bienes de los funcionarios públicos, castas feudales enraizadas en el manejo político, falta total de compromiso y valor de los dirigentes, arcas públicas como fuente de financiación política.
8) Permanente presión política y militar para el cumplimiento de las pautas que acompañan las condiciones de los préstamos.
9) Distanciamiento de los ciudadanos de los centros de control, falta de confianza, desinterés e inconsciencia sobre el rol propio de ciudadano.
10) Entrega parcial de los bienes y recursos públicos sin control posterior alguno.
11) Programas fiscales y de promoción social totalmente recesivos y represivos.
12) Crecimiento promedio de las deudas externas en las últimas décadas de un 2.000%.
13) Mano de obra de baja calificación, falta de especialización, migración permanente fuera del país de las generaciones más jóvenes con grados medios y altos de educación.
14) Pauperización de los derechos laborales, absorción total de los costos sociales y cesión plena de los beneficios.
15) Confusión de los roles institucionales, abandonados paulatinamente en cada nuevo proceso.
16) Abandono de la estructura pública y su inversión.
17) Altos índices de desocupación y subocupación.
18) Altísima concentración económica de medios de comunicación.
20) Evasión impositiva.
21) Contrabando.
22) Factor de desestabilización económico e institucional representado en el pago de la deuda.
23) Crecimiento exponencial de los índices de pobreza extrema y sus consecuencias presentes y futuras.
No se requiere ser muy listo para ver que encontramos profundas similitudes que nos hermanan y nos separan en destinos similares, de las necesidades comunes que requieren el trabajo conjunto y no la permanente visión de individualidad con la que hemos estado viviendo.
Riquezas de papel
Se estima que la deuda externa latinoamericana superó los 760.000 millones de dólares.
Entre 1982 y 1996 se pagaron en concepto de la deuda aproximadamente 739.000 millones de dólares. Durante el 2004 la región transfirió recursos al exterior por 77.826 millones de dólares. El promedio porcentual que se paga por la deuda, en concepto de interés, supera el 20%.
Datos que surgen
En el período 1982-1996 se pagó un monto igual al de la deuda (739.000 millones de dólares). En el 2004 se pagó aproximadamente un 10% de la deuda (77.826 millones de dólares).
Algunas preguntas
¿Es posible que estemos pagando por segunda o tercera vez el monto de la deuda? Si pagamos el 10% de la deuda en un año, pero el interés es superior al 20%, ¿la deuda se duplicará en el corto plazo a pesar de nuestros pagos?
Entonces...
Nos surgen muchas preguntas, muchas urgencias. América necesita de su gente, necesita una revolución intelectual que recupere su riqueza cultural. Todos los inicios comienzan con el primer movimiento, casi siempre sutil. Las ideas maduran, la vida encuentra su lugar. Olvidar las pequeñas diferencias y lograr un proyecto común no es tan complicado.
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