Hoy
por hoy, la situación general de los inmigrantes
colombianos que viven en España no es del todo buena
y tampoco da señales de mejoría. Esto se puede
decir cuando se tienen en cuenta diversas consideraciones,
como por ejemplo: el ingreso promedio de un colombiano que
trabaja legalmente en este país (el cual ronda los
620 Euros al mes) que alcanza, limitadamente, para las necesidades
básicas y que en caso de trabajar ilegalmente se
reduce, a veces, a la mitad o menos. Al mercado laboral,
con suerte, se puede acceder, pero sabiendo que escasamente
no va más allá de atender mesas en restaurantes,
limpiar casas, poner ladrillos u oficios similares, trabajando
jornadas que resultan mucho más largas de lo normal

Fotos
Nelly Valbuena Bedoya |
Actualmente
el número de colombianos en España se acerca
al medio millón de individuos. Más del 80 %
de los colombianos en España trabajan en el sector
de servicios. También se puede añadir que las
oportunidades, en general, son muy reducidas o se ven truncadas
gracias a un paulatino e incrementado malestar xenófobo
de la población española hacia el creciente
número de inmigrantes de diferentes lugares del mundo,
que vienen con la esperanza de encontrar puertas abiertas
y que, en su lugar, encuentran lo contrario. Puntualmente,
la estigmatización del colombiano, a causa de la mala
imagen que le precede, genera una actitud de desconfianza
y en algunos casos de rechazo total por parte de los españoles.
Por otro lado, la severidad de la ley de extranjería,
junto con el engranaje capitalista de una España en
crecimiento económico, alientan a las grandes y medianas
empresas a contratar extranjeros que están dispuestos
a trabajar por muy poco dinero, además de esta manera
sacan mayores beneficios. Prueba de esto es el caso de El
Ejido, en la provincia de Almería, donde este fenómeno
ha hecho crecer el Producto Interno Bruto (PIB) en un 40 %.
Está claro que la mayoría de los colombianos
que viven hoy en España trabajan en empleos que no
llenan las expectativas individuales. Esto se aplica más
a personas sin una carrera profesional, pero también
incluye a gran parte de los que han tenido una educación
formal y terminado estudios universitarios.
La suerte de ejercer la profesión
Llevar a cabo una carrera profesional en un país europeo
es, sin duda, favorable en muchos aspectos y España
no es la excepción. Empezando por la parte legal del
asunto: el salario mínimo actual está estipulado
en 460 Euros al mes, o 15 al día, lo que traducido
en pesos vendrían siendo 1.500.000, aproximadamente,
y que comparado con el salario mínimo en Colombia (399.600
pesos, incluido el subsidio de transporte) parece mucho dinero.
Claro que hay que tener en cuenta el precio de vida en España
para percatarse de las verdaderas proporciones de este salario:
alquilar una habitación sencilla en una cuidad como
Barcelona o Madrid, hoy en día cuesta entre 200 y 300
Euros al mes, es decir, casi un millón de pesos por
una habitación en un apartamento compartido. El costo
de los servicios básicos (agua, luz, gas, teléfono),
oscila entre los 100 y 150 Euros mensuales dependiendo del
consumo propio y la zona en que se viva. A estas cifras falta
añadirle los gastos de alimentación que se pueden
concertar en 100 Euros al mes, pero también pueden
llegar a los 150 o 200, dependiendo de cada individuo.
Según algunos estudios realizados por la Confederación
Española de Cajas de Ahorro (Ceca), donde se hizo un
análisis sobre la situación de colombianos,
ecuatorianos y dominicanos que residen en España, sólo
entre el 10 y 15% de los colombianos logra ganar más
de 900 Euros mensuales. Existen otros beneficios legales o
derechos del trabajador extranjero en España como son
dos pagas extraordinarias al año y 30 días de
vacaciones anuales, sin contar días festivos, entre
otros. Existen otro tipo de beneficios asociados con lo personal.
Una vez que un extranjero se mete en un círculo de
trabajadores españoles sus opciones se amplían,
como es lógico, y pueden tener acceso a diversos contactos
potenciales dentro de su campo profesional para llevar a cabo
planes futuros. Por experiencia propia puedo decir que la
reputación de “buenos trabajadores” que
afortunadamente tenemos los colombianos, nos ayuda, en cierta
medida, a salir adelante cuando se quiere encontrar trabajo
o emprender un proyecto con ciudadanos españoles.
A pesar de que el balance para un profesional colombiano activo
en España en términos generales es bueno, hay
que decir que el camino para llegar hasta ahí no es
fácil. Aparte de las trabas personales, académicas
o económicas, el problema más difícil
que encuentran los inmigrantes para trabajar legalmente es
la rigurosa ley de extranjería española. Un
estudiante extranjero, por ejemplo, por ley puede pedir un
permiso de trabajo de medio tiempo, pero para que le sea concedido
dicho permiso debe llevar a cabo una serie de trámites,
dentro de los cuales algunos incluyen la participación
activa de su futuro empleador, el cual casi nunca esta dispuesto
a realizar ya que le saldría más barato y menos
molesto contratar a cualquier extranjero que esté dispuesto
a trabajar sin permiso (los cuales son muchos), o a un ciudadano
español directamente. Esto sin mencionar el ahorro
en la seguridad social que tendría que pagar por dicho
estudiante.
Otras veces el empleador que efectivamente necesita contratar
a cierto trabajador se encuentra que no es posible debido
al difícil sistema que establece dicha ley de extranjería
para regularizar a los inmigrantes. Un último factor
es el más evidente de todos: los puestos de trabajo
generados por España están primordialmente dirigidos
a ciudadanos españoles capacitados, antes que a residentes
extranjeros.
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Todo esto, en suma, no deja de nublar un poco el panorama,
ya que aproximadamente el 39% de los colombianos en España
certifica estudios universitarios concluidos. Y si tomamos
en cuenta las lamentables razones, que muy bien conocemos
todos, del masivo éxodo colombiano a España,
sumado a los diversos obstáculos anteriormente mencionados
que nos impiden alcanzar aquello que vinimos buscando, no
sabría yo afirmar si es mejor venir a buscar mejores
oportunidades en España o quedarse en Colombia.
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